En el 85 sacamos sobrevivientes 12 días después

Fotografía de Rodrigo Rodríguez

Entrevista con Enrique Mena

Por Fernando Lezama y Leopoldo Lezama

En el albergue ubicado en División del Norte y Heriberto Frías donde se organizan las brigadas de rescate de los edificios de Eugenia y Gabriel Mancera, entrevistamos al doctor Enrique Mena, médico y rescatista que nos compartió su experiencia en las tareas de auxilio desde el pasado 19 de septiembre. El doctor Mena afirma que en 1985 su equipo sacó sobrevivientes doce días después de ocurrido el terremoto, y piensa que los actuales protocolos son criminales pues suspenden muy pronto las labores de rescate. Por medio de una llamada telefónica, el médico familiar jubilado del Instituto Mexicano del Seguro Social, Jorge Bragado, también socorrista en el terremoto de hace 32 años (y entonces estudiante de la facultad de medicina), nos confirma que en efecto sacaron gente viva ya avanzada la segunda semana después de ocurrido el desastre.

 

El relevo generacional

Soy el doctor Enrique Mena y he participando en los rescates desde el primer día del temblor. Estuve en Zapata, en Bolívar, en Lázaro Cárdenas y Cumbres de Maltrata, enfrente de la iglesia de Nativitas, y aquí, en Gabriel Mancera. Yo estuve en 1985 sacando gente; con mi equipo sacamos gente viva hasta el doceavo día. Y ahora mis hijos están participando; mi hija está repartiendo alimentos y mi hijo trabaja en los escombros y ayudando con la luz, porque es ingeniero. Cuando yo les externé mi admiración, me dijeron: “en el 85 les tocó a ustedes papá, y ahora nos toca a nosotros”, lo cual es una respuesta muy bonita pues deja ver la nobleza, el empuje y el coraje que tienen nuestros chavos. Yo voy a cumplir 65 años y mis hijos andan entre los 30 y 35, y son parte de esta gran respuesta de la juventud mexicana. Se ha hablado mucho de los jóvenes y yo pienso que los hechos hablan más. Es decir, podrán decir lo que quieran, pero nuestra juventud nos está dando un ejemplo. La gente se ha juntado de nuevo para ayudar; yo también soy biker y motociclista, y tú ve el papel que han tenido los de las motos y las bicicletas: fundamental. Es un apoyo sin ningún interés y están trabajando las 24 horas. Anoche vi un programa alemán donde están sorprendidos por la logística que tienen ahorita los bikers mexicanos y la mayoría son jóvenes. Entonces que les llamen como les de la gana, que les llamen millennials o ninis o lo que sea. Pero lo que han demostrado es otra cosa. Yo lo he vivido en este albergue de División del Norte y Heriberto Frías con estos amigos responsables de la cocina que han preparado comida día y noche para los brigadistas. Pero es en apoyo a lo que los chavos nos están demostrado, su nobleza y su capacidad de organización. Y aunque salen lastimados, no se rinden. Yo acabo de pedir una unidad de vacunas antitetánicas al sector salud de Ecatepec, porque en un día se nos acabaron doscientas. Los chavos no se asustan con los escombros, las varillas, la mole de losas a punto de venirse abajo.

Las 72 horas de protocolo, un crimen

En 1985 contábamos sólo con Teléfonos de México, y entonces se dañó el edificio de Victoria 70, que en esa época era la central y nos quedamos incomunicados. Algunos médicos teníamos beepers o walkie talkies y con eso sacábamos el trabajo. Esos eran nuestros medios de comunicación. Ese día, que también fue un 19 de septiembre, perdí mi departamento en la Roma, pero de inmediato salí con nueve socorristas de diferentes estados. Entonces nos fuimos a los edificios derrumbados; primero en el Monumento a la Revolución, sacamos sobrevivientes del Hotel del Principado, después fuimos al Hotel Regis, al Multifamiliar Juárez donde se cayeron casi todos los edificios. En el doceavo día rescatamos a gente todavía con vida. No como ahora que son 72 horas por la ley que impuso no se quién que no tiene idea de lo que es salvar una vida humana. Porque mientras haya una razón de vida, tenemos que seguir. En 1985, al décimo día llegó un escuadrón de doce perros de Israel con los que salvamos muchas vidas. Al décimo día. Entonces estos protocolos de ahora son un crimen, porque tenemos el referente de hace 32 años, cuando encontramos sobrevivientes mucho tiempo después.

Aquí no hay un Peña Nieto echando pala y pico

Hoy en día con la telefonía celular, el WhatsApp, el Facebook, tenemos una comunicación inmediata y esto facilita muchísimo las cosas para salvar vidas. Una motosierra, una unidad de sangre llega en minutos. Y sucede que con las redes también la denuncia es inmediata, como por ejemplo ahora lo que sucedió con el gobernador de Morelos que se anda robando las despensas de la gente. Vi una foto de una anciana sin zapatos que llegó con ayuda y eso dice mucho. Y ve a los politiquitos estos de no importa qué partido, unos más rateros que otros, quitándole a la gente lo que da de buena fe para levantarse el cuello y poner el sello de su partido. No se vale.

Gracias a la enorme comunicación que nos dan las redes tenemos forma de unirnos más y la juventud nos ha enseñado cómo organizarnos. Porque aquí no hay un Peña Nieto, un Mancera, un Graco Ramírez echando palo y pico, o cargando botes, o cortando varilla. ¿Nuestros políticos qué hacen? Ni siquiera saben contar, empezando por el señor Peña Nieto y se lo digo en su cara. Y sé muy bien que con los seguros internacionales de 150 millones de dólares a los cuales tenemos derecho, el país quedaría hermoso, podríamos reconstruirlo. Pero es un hecho que el gobierno, no obstante la desgracia que estamos viviendo, abrirá de nuevo los permisos para construir, porque se trata de un negocio millonario. Las constructoras son de ellos, como en su momento fueron de Carlos Hank González cuando era gobernador del Estado de México y tenía más de veinte empresas constructoras. Eso es lucrar con la vida del pueblo mexicano.

Colegio Rébsamen, opacidad y negligencia

La verdad no hemos recibido la ayuda adecuada. Aquí quien ha respondido son ellos, los que oyes y ves aquí, el pueblo, nuestros jóvenes. La sociedad ha dado la ayuda. Aquí me han llegado sexagenarios igual que yo y me preguntan en qué pueden servir. ¿Barremos? ¿Cargamos? ¿Servimos café? ¿Qué hacemos? ¿Preparamos algo de comer? Vienen a ayudar. Y los militares obstruyen no un poco, sino un mucho. No saben nada. Además traen la orden del patán de arriba, su R-1, y sólo hacen caso a lo que les dicen sus superiores. Entonces no les queda de otra más que alinearse. ¿Y qué pasó con el subsecretario de Marina y el oficial mayor en el Colegio Rébsamen? Hoy me enteré que es del Clero, y que tiene que ver ahí Norberto Rivera. Yo estuve en el Rébsamen y no permitieron que muchos rescatistas entráramos a ayudar. La Marina sitió y no dejaron entrar a las brigadas médicas, a amigos traumatólogos que venían con todo el equipo. ¿Puedes entender eso? “Estamos completos, la Marina se encarga”, nos dijeron. ¿Se encarga de qué? ¿De la mentira que hicieron junto con Televisa? Lo de Frida Sofía me recordó lo que hicieron en el 85 con Monchito, fue muy similar: un socorrista que quería hacerse famoso y no pertenecía a ninguna institución inventó a un niño que se llamaba Monchito que estaba entre los escombros. Esto de Sofía pretendía darle un papel protagónico a los medios, y no sé por qué razón le dieron el lugar de privilegio a Televisa. Yo los vi ahí adentro junto a la zona derrumbada, dándose su paquete y diciendo mientras junto con el subsecretario y el oficial mayor de la Marina. Y uno se pregunta, ¿cómo tenemos nosotros un oficial mayor y a un subsecretario diciendo ese tamaño de mentiras? Ellos nos mienten, Televisa nos miente, y nadie los mueve de su lugar.

La dignidad de los muertos

Con la tecnología y los conocimientos médicos que tenemos, en cuanto sacamos a un lesionado, lo estabilizamos antes de mandarlo a algún hospital. Esta es la forma adecuada de manejar a un paciente en esa situación. Ahora lo más importante es que sacamos a gente con vida y no permitimos que metieran sus máquinas para matarlos, porque incluso estando ya muertos, aún así no puede haber máquinas pesadas, porque los muertos deben sacarse del lugar con dignidad, enteros. Y eso es lo que seguiremos haciendo.

 

 

 

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