“La ciudad se levantó de los escombros”. Cinco años del sismo del 19-S.

Leopoldo Lezama

 

Ciudad de México

A las once de la mañana del martes 19 de septiembre del 2017, hubo un simulacro en todas las escuelas y las oficinas públicas de México para rememorar el sismo que devastó la capital del país treinta y dos años antes.

A la una y cuarto, un crujido sordo debajo de la tierra se levantó con furia y cimbró las paredes de la casa. “Está temblando fuerte”, me dice mi madre.  Salimos corriendo a la calle. La alarma suena tarde. Pero el pánico ya se ha apoderado de todos. Pienso en mi hijo que está en su escuela en Santa María la Ribera, en un edificio viejo. Pienso que hoy es 19 de septiembre. Todo parece una pesadilla. Los árboles se sacuden con fuerza. Todos nos miramos incrédulos. Los vecinos gritan, los autos se detienen porque el movimiento es agresivo, como si la tierra brincara. Un momento después todo termina y entro corriendo para tratar de comunicarme con la madre de mi hijo. Ella me responde llorando; trabaja en una agencia de publcidad cerca del Teatro Insurgentes: “Aquí todo es un caos. Hay incendios y vidrios rotos por todas partes. Todo está detenido. Voy a tratar de llegar caminando a la escuela de Nicolás”.  Le digo que se calme, que todo va a estar bien. Se va la luz. Enciendo la radio en un celular viejo que tengo con pila. Los locutores presentan un panorama siniestro: edificios caídos en la colonia Roma, en la del Valle, en Chimalpopoca, en la Condesa… en Tlalpan se cayó una primaria y hay niños atrapados. Siento una profunda angustia y no sé qué hacer. Llamo por teléfono. Todas las líneas caídas. Entonces enciendo la laptop. Ahí la sociedad comienza a organizarse.

*

En la ciudad de agua nos matan las piedras. En la ciudad del aire nos sofoca el polvo. Esta es una ciudad de una magia oscura, de un legado cíclico de sangre que pareciera reclamar su hogar entre las piedras. Una sensación de irrealidad sube a la cabeza como una llamarada. Un terremoto hoy, 19 de septiembre. ¿Es real o lo estamos alucinando? Dos de la tarde. Regresa la luz. Enciendo el televisor. La Ciudad de México es, de nuevo, una zona de desastre. Cerraron el aeropuerto. Santa Fe está colapsada. Mi hermano fue a correr al Desierto de los leones, me llama y me dice que desde arriba se ven humaredas por toda la ciudad. ¡Cómo es posible! El terror de 1985, como un legado trágico, nos ha visitado nuevamente treinta y dos años después. Apenas nos estábamos recuperando del temblor de 8.2 del pasado día siete. Sí, hoy, 19 de septiembre, por increíble que parezca.

Salgo a comprar agua. Se ve el miedo en los rostros, un miedo antiguo, un miedo que la gente ya conoce y por eso apura el paso. Las gente recorre las calles, voltea con terror a verificar lo alto de los edificios, los postes de luz, el cableado. A las dos y media de la tarde, informan que el reporte sismológico es de 7.1 grados. Pero se ha sentido muy fuerte, y “distinto”, como si la fuerza hubiera emergido del centro de la tierra. Los reportes siguen pintando un panorama umbrío; derrumbes en Guerrero, en Morelos, en el Estado de México, en Puebla.

Hablo con la madre de mi hijo. Ha logrado caminar hasta su escuela. Mi hijo llora porque dice que creyó que se iba a morir y también todos sus amigos. Me dijo que en la esquina de su escuela se cayó un edificio. Entonces no puedo más y yo también estallo en llanto. Trato de tranquilizarme y le digo que no se preocupe. Que estamos bien. Pero los reportes nos desmienten: la ciudad está viviendo uno de sus momentos más difíciles. Llega mi hermano y me dice que la situación es muy seria, que en la colonia del Valle tiene un amigo atrapado. Él se arma una pequeña mochila con comida y sale corriendo. Todo mundo corre. Se vuelve a ir la luz.

Aunque sé que mi hijo está bien, no puedo estar tranquilo. La radio sigue emitiendo noticias lúgubres. En la calle de Escocia en la Colonia del Valle, se cayó un edificio. El fantasma de 1985 recorre la ciudad con todo su poder funesto. Entrevistan a personas que buscan a sus familiares; se esuchan ambulancias y patrullas. Muchas colonias están sin luz y agua, el metro detenido, las avenidas colapsadas. Un médco dice que el sismo lo agarró a la mitad de una operación.

Los informes llegan como una acumulación de angustia. En Álvaro Obregón 286 se desplomó un edificio y dicen que están atrapadas más de cien personas. En Tlalpan se cayeron multifamiliares. Dos edificios más en Gabriel Mancera. Un reportero pide ayuda a gritos porque se cayó un Soriana en Taxqueña. En la Colonia obrera se vino abajo una fábrica y hay decenas de costureras sepultadas bajo los escombros. Inmuebles colapsados en Polanco, en Benito Juárez y Venustiano Carranza, en Medellín y San Luis Potosí, en Galicia y Niños Héroes. En Hamburgo se encuentra uno de los lugares con mayores problemas. Se escucha a una señora decir que su madre está atrapada en Zapata y Petén. Imposible hacer un recuento de las personas que buscan a sus familiares.

Una muchacha llora inconsolable, dice que se acaba de caer otro edificio en Medellín. Quedó sentido y muchas personas regresaron a sus departamentos. Pasaron cincuenta minutos y se vino abajo. El periodista Jenaro Villamil reporta que en Gabriel Mancera y Eugenia están sacando gente con vida y que urgen ambulancias. Pienso que no puedo dejar a mi madre sola. Veo si puedo ayudar desde las redes. Mucha gente grabó escenas terroríficas en su celular. Sin embargo, un impuslo de auxilio se ha apoderado del espacio virtual. En facebook, en twitter, se informa y se organizan brigadas; se piden suministros médicos, palas y picos, cubetas, taladros. La ciudad se mueve en el espacio virtual.

*

Se festeja cada sobrevivientes que sacan de los escombros. El muy repudiado presidente Enrique Peña Nieto, transmite imágenes desde un helicóptero. Mucha gente camina a  largo de la colapsada avenida Insurgentes, como si fuera una escena de película apocalítica.

En las redes, las voces dibujan el estado de una ciudad en ruinas.

Alejandra Amatto

“La ciudad está colapsada, la red se va y viene al igual que la luz. Por mi casa no dejan de sonar las ambulancias. Esto es lo más triste que me ha tocado vivir”.

Viridiana N.

“Oscar Castellanos, en Álvaro Obregón 286 está llamando desde su celular que está sepultado bajo los escombros. AHÍ YA HAY 2 PERSONAS MUERTAS Y 5 LESIONADOS. Han rescatado 10 personas. Sigue llamando Óscar Castellanos desde los escombros, ya no se permite el acceso, integrantes de la Marina, ambulancias y bomberos acordonaron la zona”.

Raquel Jun

“En Brujas se cayó una escuela, hay niños atrapados. Hacia las 6.30 de la tarde estalló la tubería de gas, en hojas de cuaderno han puesto los nombres de los niños y trabajadores que han rescatado. Piden por favor especifiquen los hospitales donde los llevaron”.

Luis Manuel Amador

“Vivo en el edificio Allende, de Tlatelolco. El edificio está lleno de fracturas y la situación es preocupante. Soy arquitecto y sé que no está bien, aunque los de Protección Civil dicen (sin haber entrado) que las fracturas sólo se observan en los muros divisorios. Esta noche pasaré en casa de unos amigos, en lo que decido hacia dónde moverme.”

Mamá de Daniela Ramírez del Colegio Rébsamen. Favor de informar.

“Tu hija está bien, está en la casa de enfrente que se habilitó como hospital.
HACERLO PÚBLICO !!!!! Ayuden con punto mitotero para que llegue a su mamá.”

Juan Zárate

“En Chimalpopoca y Bolívar, cerca de la entrada de Televisa Chapultepec, los vecinos de la zona se volcaron a rescatar a trabajadores sepultados. Favor de traer palas y cubetas. Cubrebocas.”

Ruth Dávila

“Me tocó atravesar la zona más dañada de la ciudad, el edificio colapsado en Álvaro Obregón 🙁 fugas de gas, varios edificios dañados sobre Insurgentes, nos desviaron, me estaba perdiendo, tengo un dolor de cabeza horrible, me tiembla todo el cuerpo de nervios, no puedo dormir porque Maffer aún no llega, pero estamos bien”.

 

Las autoridades piden liberar vialidades. Rescatan personas bajo esombros en la colonia del Valle.

Ruy 53

“Condesa, pila de edificos caídos por el Parque México. El horror en las calles”.

Patricia Michaus

¨La Narvarte sufrió muchos daños. Edificios vecinos colapsaron”.

Sirenita 32

“Se necesita ayuda en el edificio de Medellín 133. Una chica llamada Elena está atrapada entre los escombros”.

Afuera de los edificios colapsados se pegan listas con los nombres de los desaparecidos. En 1985 habría sido imposible tener imágenes en vivo del siniestro. Ahora, cada minuto que pasa conocemos nuevos desastres y su ubicación. El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, le dice a la reportera Denise Maerker que las labores de remover escombros ya están siendo cubiertas por la Marina; que de preferencia, la gente se quede en sus casas. Pero las manos que mueven escombros son mayormente de civiles. Ellos han cargado, otra vez, con el peso del trabajo de rescate. Se forman hileras para ir sacando piedra por piedra. Guardan silencio para saber si hay sobrevivientes… Del pánico y el ambiente de irrealidad se ha pasado a la acción, a la creación de centros de acopio, campamentos en los lugares devastados, puestos de servicios médicos móviles. Se reportan muchos desaparecidos. Las cadenas de WatsApp ahora sirven para algo: “no encuentro a mi hija”, “necesitamos taladro y maderas”, “mi oficina está destruida”, “en Parque México se junta comida para mascotas”.

Cae la noche. Un reporte informa que suman 94 muertos por el sismo del día de hoy. Los mensajes caen por decenas. Las malas nuevas no paran.

“Tehuacán, Atlixco y Tepeji de Rodríguez muy afectados”.

“Estamos sin luz y mi gato está extraviado”.

“En Constituyentes están robando a los autos parados en le tráfico”

“En Tlalpan  un niño de 10 y otro de 6 quedaron sepultados, habían faltado a la escuela porque hoy iba a haber simulacro. La mamá fue de compras y al regreso se encontró con que el edificio estaba en escombros”.

“En Monterrey y Nayarit un muerto y ocho heridos”.

“La línea del metro Etiopía está cerrada. Afuera hay gente herida”.

“El Tec de Monterrey campus ciudad de México con daños”.

“Se cayó la Unidad Girasol en Coapa. Hay muertos”.

“Toda la Roma huele a gas. Cuidado con incendios”

“En Amsterdam hay un edificio derrumbado; los vecinos gritan que vayan a sacar a los sobrevivientes”.

“En Tec de Monterrey 1 muerto y 40 heridos”.

Magali Tercero

“No podía caminaaar!!! Huele a gas en la calle. ¿De cuánto fue? Nadie se quiere meter. Nadie nos dice qué hacer. Hay chicas llorando… Un español que iba a Puebla está informando que desalojaron el lugar a donde iba y que Puebla está muy afectado. Aquí no dejan entrar a dos edificios dañados. Quieren que liberemos la vía del Metrobús para que pasen las ambulancias. Que ha habido explosiones y edificios derrumbados. No hay líneas telefónicas, sólo WhatsApp”

Luis Felipe Fuentes, encargado de Protección Civil, al corte de las 8 de la noche reporta 44 muertos en Morelos y Toluca. La televisión exhibe un video de cómo se derrumba un edificio en Cuauhtémoc y Xola. Las transmisiones se han concentrado en el El Colegio Rébsamen donde hay niños y profesores atrapados. Los padres imploran ayuda. Más tarde visita la escuela el Secretario de educación, Aurelio Nuño y el presidente Peña Nieto. Están montando un show típico de Televisa.

En el número 309 de Avenida Morelos, un joven reportero informa que los bomberos están rescatando a muchos niños y mujeres. A diferencia del 85, hoy el desastre y el sentir ciudadano no se ocultan. Patrullas, ambulancias, carros de militares rompen el silencio en las calles de una ciudad que se organiza. En la del Valle muchas señoras han sacado sus garrafones de agua para ofrecer a los rescatistas. El Xochimilco y Tláhuac las campanas de las iglesias sonaron, pero no para llamar a misa, sino para recabar víveres, agua, cobijas y llevarlos a alguno de los cuarenta puntos en los que se cayeron edificios. Fiel a su espíritu solidario, la Universidad Nacional se ha convertido en un gigantesco centro de acopio. En los alrededores del estadio olímpico universitario se levantan torres de alimentos enlatados, papel higiéncio, ropa, materiales de remoción, medicamentos. Se escuchan rumores de que habrá réplicas, la gente está aterrada, las familias que viven cerca de las zonas afectadas están evacuando y pasarán la noche en refugios.

El Secretario de educación, Aurelio Nuño, dice que el día 20 de septiembre no habrá clases. A las siete de la noche informan que son cuatro niños y un adulto muertos en el Rébsamen. Todos los hospitales de los estados afectados están abiertos a los heridos por orden presidencial. Llegan rescatistas al Soriana de Gabriel Mancera pues hay gente atrapada. La UNAM avisó que en el estadio se formarán brigadas de rescate a las 8 de la noche.

Diego Flores Magón

“Otra banda que ha estado rolando en bici me comenta que en Narvarte, Viaducto hay la misma situación. El ejército tiene la cosa bajo control, junto con servicios de protección civil, y todos los vecinos alrededor, para labores auxiliares. Creo que la mejor idea, para el que quiera ayudar, es llevar un pico o lámparas a alguno de los centros de acopio. Por ejemplo, este, que acaba de improvisarse en Eugenia y Pitágoras. Otra opción es adherirse a las brigadas que se están formando en el estadio de CU, con mejor coordinación. Me dicen que el colapso de Chimalpopoca está feo”.

Mari26.

“Estamos haciendo cadena humana cerca de un edificio colapsado en la del Valle. No nos dejaron ir más cerca del derrumbe porque hay demasiada gente queriendo ayudar, y sólo estorbaríamos. Nos dicen que está el ejército y en fin, muchísimos vecinos. Si hay un lugar donde se pueda prestar más ayuda, hay que comunicarlo. Creo que aquí son más útiles las palas que el agua. Se comenta que en otros puntos también están rechazando a los voluntarios, porque ya hay ayuda de sobra”.

Leonardo Iván García

“EMERGENCIA COMPARTIR: AVENIDA ZAPATA Y DIVISIÓN DEL NORTE, edificio de 12 pisos colapsado, hay personas adentro y NO hay asistencia de la Delegación Benito Juárez, sólo hay policía resguardando, todos los que están asistiendo somos puros vecinos, si eres de la localidad se necesitan de más de 3 turnos para quitar escombros, forzosamente tapabocas, lentes y lámpara. También es necesario camiones de carga, mudanza para escombros….. se necesita agua!! NO HAY INTERNET ESTABLE… FUERZA QUE LA GENTE LO ESTÄ HACIENDO TODO DE ESTE LADO!”

8 pm. Llegan rescatistas a Bolívar y Chimalpopoca. La gente los ve llegar y se conmueve. La Cruz Roja publica en twitter su lista de heridos. En la del Valle, la Roma, la Condesa, hay suficiente ayuda, pero en la fábrica de costureras hace falta apoyo. Poco después llega mucha gente dispuesta a rescatar a las trabajadoras.

“La gente está llegando por montones a Bolívar en la Obrera. Es conmovedor”.

“En Monterrey y Puebla en la Colonia Roma brigadistas alertan desprendimiento de residuos de desechos químicos”.

“En el Colegio Rébsamen hay dos niñas bajo los escombros enviando mensajes de WatsApp a sus padres”.

 

Cae la noche y con ella surgen nuevas complicaciones.

Alejandra H.

“En multifamiliares de Tlalpan se necesitan pilas y lámparas para seguir sacando gente y hay un refugio en la primaria Kino para acopio de víveres. Pilas y lámparas igual para los Girasoles de galerías Coapa y en la Escuela Enrique Rébsamen de Brujas y División”.

Ángel Dávalos

“En Coapa se necesitan mascarillas infantiles, hielos, lámparas, pilas, cobijas, suero intravenoso para niños… quien esté cerca no duden en ayudar, en cualquier zona afectada se requieren estas cosas”.

La poeta Enzia Verduchi ha estado ayudando durante todo el día en las redes, consiguiendo toda clase de materiales para los lugares siniestrados (lo seguría haciendo las semanas siguientes).

“Sobre el colegio Enrique Rébsamen que colapsó al sur de la ciudad
Gente de @Escuadrón Kilimanjaro Yoltic Mjc, necesitamos sogas y gente que domine los amarres para levantar escombros y vigas colapsadas.
La dirección es: calzada de las Brujas casi esquina prolongación División del Norte, Colegio Enrique Rébsamen. Se necesitan, ya no más manos para recoger escombros sino gente que nos ayude a coordinar, mucha gente quiere ayudar pero poca sabe como hacerlo. Necesitamos: Adrenalina, Insulina, Tanques de Oxígeno con mascarilla, Morfina, Lamparas de halógeno y led, cable”.

Mari Veloz

“En el hospital de Magdalena de la Salinas (hospital de tercer nivel) ha abierto para recibir. Hay 36 personas que han llegado, pacientes policontundidos, 4 graves que necesitaron cirugía. Un señor de 44 años le tuvieron que amputar la pierna por un machacamiento severo. “En 6 horas el músculo se necrosa y viene un problema mayor” dice la doctora Frida Medina, directora.”

8.30. La televisión transmite cómo sacan sobrevivientes en la Colonia obrera .

Las cadenas de WatsApp ahora son vitales, por ellas se informa dónde se necesitan rescatistas, dónde hay desaparecidos y también se hacen listas de materiales necesarios: linternas, cubetas, palas, picos, carretillas, material de curación, vendas, agua, oxígeno, emacel, hartman cristaloides, adrenalina ampolletas, punzocats, solución fisiológica, férulas, atropina, epinefrina…

8.22. Se han rescatado 3 alumnos entre los escombros de la escuela Enrique Rébsamen. Sin embargo, hay entre 13 y 15 muertos. Este es el lugar que más concentra la atención de las audiencias debido al despliegue mediático. Todos los padres ven en esos niños sepultados la imagen de sus propios hijos.

8.38. Reportan que en Medellín y Monterrey están ya metiendo maquinaria para mover escombros. Aún hay sobrevivientes. “No cometamos los mismos errores del 85”, reclaman en las redes. “La maquinaria debe usarse con mucha responsabilidad”.

8.45. Reporta la dueña de la fábrica de costureras que había alrededor de 100 trabajadores laborando.

8.54. Una niña es rescatada de la fábrica.

 

Kalapa Fragoso

“Se requieren pediatras, materiales médicos, insulina, venoclisis, en derrumbe de Colegio Rébsamen en División del Norte y Brujas, Tlalpan”.

Todos se vuelven voceros de ayuda

Enzia Verduchi

“Iztacalco pone en operación tres albergues temporales en caso de que sus viviendas hayan sufrido daño severo o se encuentren en riesgo visible. Tomen previsiones y abandonen el lugar ya sea con sus familiares o acudan a estos albergues, con especial atención para los adultos mayores y personas con discapacidad.
Estas son las ubicaciones:
-Casa del adulto mayor Elena Poniatowska
Calle 1 s/n entre Guadalupe y Talleres gráficos col. Pantitlán
-Centro Social, fraccionamiento Coyuya
Av Coyuya s/n esq Primero de Mayo col
Fraccionamiento Coyuya
– Casa de la Mujer mariposas Iztacalco
Sur 20 y otros 227 col Agricola Oriental.”

Muchos empiezan a darse cuenta de la dimensión de la respuesta cívica. La periodista Olga Wornat escribe: “La sociedad mexicana organzada a full. Solidaridad que impacta”. Los hospitales privados abrieron sus puertas para recibir heridos de forma gratuita; la empresa Telcel también abrió llamadas, mensajes sms y red de internet gratis en toda la ciudad.

9.25. Viaducto y Torreón, Roma sur, una señora denuncia que Seguridad Pública sacó a los brigadistas y se metió a robar al edificio. “Eso sucedió mucho en 1985. No lo permitamos. Que las brigadas no dejen solos los edificios. Hay ladrones que se visten de brigadista y también están robando”.

9.40. Circula una lista con una veintena de jóvenes desaparecidos del Tec Campus México.

La Comisión Federal de Electricidad dice que el sismo afectó instalaciones en Morelos, Ciudad de México, Oaxaca y Estado de México.

9.44. Carmen Aristegui transmite en vivo desde la Colonia Roma y la Condesa.

9.45. Rescatan a 4 niños más del Colegio Rébsamen, la mayoría los llevaron al Hospital Ángeles Acoxpa.

9.50. Reportan que en Coquimbo y río Bamba hay aún personas atrapadas.
Los rescatistas se multiplian en todas partes.

En el Rébsamen, el presidente Peña Nieto pide a los rescatistas que guarden silencio para escuchar a los posibles sobrevivientes. “México está de pie”, vociferan los medios masivos, pero la tragedia es grande. Fátima Navarro, una maestra del Rébsamen escribe desde su celular que está sepultada. Dos horas tuvo que esperar hasta que fue rescatada y llevada al hospital Ángeles. La televisión transmite imágenes muy crudas de un hombre queriendo sacar a un familiar en Viaducto y Torreón. Igualmente crudas, son las escenas de rescatistas sacando a niños despavoridos, llenos de polvo, en el Rébsamen.

En las redes también hay relatos que nos roban el aliento:

“Mi sobrinito estaba en el Colegio que se cayó… No aparece por ningún lado… Por favor ayúdenme a difundir su nombre si conocen a alguien en México… José Eduardo Huerta Rodríguez de 7 años…
Se trata del colegio Enrique C. Rébsamen
#difunde”

En muchas partes de la ciudad no se puede transitar en auto, las calles están llenas de gente corriendo, cargando agua, bolsas con víveres, materiales para excavación, cuerdas. Muchos lugares se ofrecieron como albergues y centros de acopio, el colegio Sherwood en Jardines del Pedregal, el Centro Budista en la Roma. Hacia las 10 de la noche muchos medios hacen sus primeros balances, pero no todos coinciden; Jenaro Villamil publicó una crónica donde resume lo acontecido. La sociedad da sus propias impresiones.

Sandra Lorenzano

“Los rostros del día:
El niño de la escuela Rébsamen que fue rescatado y cuyo llanto escuchamos por televisión. Las miles de personas ayudando en las calles. Las mujeres repartiendo agua. Los chavos cargando escombros. Los ojos alucinados de la gente que camina sin rumbo fijo, pero que al verte sonríe. Los que ofrecen sus casas. Los que dirigen el tránsito. Los topos y su trabajo valiente. La solidaridad a toda prueba como hace 32 años”.

Mika Guevara

“Hoy pensé que no viviría para contarla: por un momento se trabó la puerta de mi departamento. Toda la casa tronaba. Yo colapsé. Hace ya 9 horas que ocurrió el terremoto y no he tenido un segundo de calma. Ya casi me vence el cansancio y dormiré con el corazón apachurrado, lamento el pesar de las familias de todas las víctimas, pero en especial las de los niños. No puedo imaginar la angustia y el dolor de sus padres. No puedo. Simplemente no puedo. 😞 Los 15 minutos de trayecto a la escuela de mi hijo fueron los más largos de mi vida. Agradezco infinitamente tener sanos y salvos a mis hijos. Espero todos sus familiares regresen con bien a sus casas”.

María Guadalupe
Jardín Pushkin

“Aquí está llegando mucha ayuda y de aquí en motos, coches y bicis se reparte, también se reparten grupos de ayuda según el perfil. Está muy organizado y bien, pero se necesitan cajas y bolsas”.

10.30 pm. Los coordinadores de las brigadas en el campamento de División del Norte empezaron a gritar “código rojo, código rojo, necesitamos dos autos para llevar voluntarios a Álvaro Obregón, encontraron a varias personas vivas”. Los radios les transmitían que se necesitaba una “motosierra de punta diamante 14 mm. para cortar concreto”. Rápidamente los coordinadores preguntan quién tiene auto.

10.35. En Chimalpopoca y Bolívar siguen en labores de rescate. Los civiles han hecho una cadena humana para sacar los escombros piedra por piedra.

10.50. La poeta Julia Santibáñez, como voluntaria del servicio médico en Álvaro Obregón y Nuevo León, pide lámparas, pilas, material de curación, sacos para escombros, flexómetros.

Frente a la organización ciudadana, contrasta la ausencia del presidente de la república, el Jefe de gobierno Miguel Ángel Macera y los altos funcionarios del Gobierno federal. A estas horas buena parte de los lugares afectados están acordonados por el Ejército y crece la suspicacia de que habrá robos. A diferencia de 1985, hoy hubo una mega organización. Antes no había celulares, no había internet, no había messanger ni WhatsApp, que hoy fueron los únicos medios que no se interrumpieron durante todo el día. Los rescatistas de 1985 recuerdan que hace tres décadas se perdieron las comunicaciones. “La televisión se reanudó hasta la noche, estuvimos muchas horas en la oscuridad, con la ciudad devastada, llena de incendios, oliendo a gas, con cientos de edificios derrumbados. Entonces la ayuda se concentró en las zonas de dinero, Reforma, la Roma, la Narvarte. Pero las costureras del edificio de Tlalpan empezaron a ser rescatadas días después. A los dueños les importaban sus máquinas. Los cuerpos se fueron entre los escombros. Hoy, veinte minutos después del siniestro se organizaban ya brigadas de ayuda, la televisión transmitía en vivo desde los lugares afectados, la radio y las redes no cesaron de mandar, y la ayuda fluyó ininterrumpidamente”, dice un rescatista de 1985.

Surgen suspicacias sobre las cifras y el manejo de la información por parte de las grandes cadenas. De los 44 lugares que dicen, colapsaron o se derrumbaron, sólo transmiten de cinco a diez: el edificio de costureras de la Obrera, la del Valle, los edificios de la delegación Cuauhtémoc (la Roma, la Condesa) y sobre todo el Colegio Enrique Rébsamen en Coapa. Todo el día se removieron escombros en las zonas afectadas, las primeras horas fueron difíciles, pero por la noche la ayuda era suficiente y los brigadistas tuvieron que repartirse.

 

23.12. En Tlalpan se derrumbó un multifamiliar de cinco pisos. Civiles y ejército remueven escombros en busca de sobrevvientes.

La respuesta de presidencia es débil. Peña ha ordenado que los servicios de emergencia del IMSS e ISSSTE estén abiertos a toda la población. También ha ordenado evacuar los hospitales con daños y trasladar a los pacientes a otras unidades médicas. Pasadas las once de la noche aterrizó en la Base Aérea de Santa Lucía e hizo un sobrevuelo sobre la CDMX. Convocó al Comité Nacional de Emergencias para evaluar la situación y coordinar acciones. El PlanMX ha sido activado. Pero el sentir en las calles es que no hay un plan intergal de rescate. El apoyo viene mayormente de la sociedad y las fuerzas de protección civil y médicas locales. Las brigadas de ayuda en los edificios derrumbados, los primeros auxilios, la recolección de víveres, agua, la instalación de lugares de acopio lo hace la gente.

23.30. Detrás de la alberca olímpica se ha caído otro inmueble. Por esa razón los edificios de las zonas afectadas están siendo evacuados.

Doralí Méndez

“Amigos y familiares, mis hijas y yo estamos juntas y hospedados en casa de los familiares de una amiga (siempre hay gente buena). No estaremos en casa por hoy. La ayuda que hace falta es:
Preparar alimentos (falta pan al menos en superama Amsterdam)
Traer agua
Retirar escombros
Repartir agua
Tengan cuidado porque hay delincuentes colados, pero la gente buena hace la diferencia. Espero de corazón y pido que todos estén bien al igual que sus familias”.

Gustavo Alatorre

“Ver a tantos universitarios engrosando las brigadas de ayuda es una prueba más que clara y obvia que este país lo que necesita es educación; no violencia, ni armas, ni enajenación!”.

Los medios aprovechan para hacerse autopromoción y vestirse de héroes. El periodista Javier Alatorre anuncia que Fundación Azteca lanzará una gran iniciativa: “México está de pie”. Una “ayuda clara y honesta”.

23.41. Enrique Peña Nieto junto con el Jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera, el general Cienfuegos y el Secretario de Gobernación Osorio Chong, salen en cadena nacional para “agredecer a los usuarios de las redes sociales”. No habla sobre qué medidas se tomarán y cómo se va ayudar a la población.

00.09. Acaban de encontrar otro sobreviviente en el Colegio Rébsamen, que se suma a otros tres niños que rescataron en la última hora. La reacción es discreta. Hay 25 muertos y aún quedan 30 desaparecidos.

00.30. En Tlalpan sur, antes de llegar al trébol de Taxqueña, se acaban de caer dos edificios.

00.18. Siguen trabajos de remoción de escombros en todas las zonas afectadas. En la Colonia del Valle colpasó otro edificio. Enfrente, en una agencia de automóviles, han improvisado una sala de emergencia con todos los servicios. El circuito Ámsterdam está muy afectado, muchos inmuebles han quedado inhabitables; en Laredo se desplomó un edificio y los marinos, policías y rescatistas buscan sobrevivientes y trabajan con la presión de una gran fuga de gas. En Lindavista se derrumbó un edificio con 35 departamentos; hay seis personas atrapadas.

00.37. Se desploma edificio en División del Norte y Vertis frente a un Toks. “Estaba habitado y se requiere ayuda”, informa Carmen Nozal en su prortal de facebook.

00.50. Terminan las transmisiones por televisión. Se anuncia que se reanudarán a las 6 am. El Parque España se convirtió en un gran centro de acopio. Las redes se llenan de imágenes de niños que están en hospitales y casas particulares y necesitan localizar a sus padres.

1.00 am. No en todos los edificios derrumbados hay la misma ayuda. En Calzada de Tlalpan y Álvaro Gálvez y Fuentes no ha llegado el Ejército ni la Marina. Todo el trabajo lo están haciendo los vecinos.

1.16. A pesar de la cobertura mediática y de que el presidente Peña ha dicho que están trabajando con mucho profesionalismo para encontrar a los 30 desaparecidos del Colegio Rébsamen, no cuentan con el equipo suficiente. Por redes los padres de los niños solicitan polines, esmeriles, gatos hidráulicos, un cortador de cemento. Increíblemente, ni Protección Civil ni el Ejército cuentan con uno.

1.40. En el multifamiliar de Tlalpan los rescatistas trabajan para sacar a dos niños atrapados. Los topos trabajan sin descanso. Piden con urgencia tanques de oxígeno y medicamentos. En los alrededores han improvisado albergues y dormitorios. En Petén y Emiliano Zapata han logrado entrar algunos topos al estacionamiento donde hay sobrevivientes. Un bebé es rescatado de Rancho los Arcos, en Coapa.

1.43. Miguel Ángel Mancera contradice cifras de muertos que se manejan a estas horas. En vez de 136, dice que hay 87 decesos oficiales. Celebra que el metro y el metrobús funcionarán toda la noche y hace alarde de un cierto control por parte de las autoridades de la ciudad. Las redes hablan de un desastre.

1.55. 1500 persona trabajan en el edifico de Petén. Han logrado entrar al estacionamiento y hay esperanzas de encontrar a alguno de los 9 desaparecidos.

2.00. En Chimalpopoca se han rescatado a 9 personas con vida. El cadáver de un hombre coreano fue recuperado entre los escombros.

2.05. En Lindavista el director de Protección Civil de la Delegación Gustavo A. Madero explica que la utilización de la maquinaria debe ser en extremo cuidadosa. Aclara que evitar un accidente en los trabajos de rescate es lo más importante.

2.10. El Secretario de Educación, Aurelio Nuño, informa que no habrá clases en todos los niveles educativos. El Gobierno Federal informa que hay 217 muertos en 5 estados: Ciudad de México, Puebla, Morelos, Estado de México y Guerrero.

2.20. En muchos lugares, en el sur y centro de la ciudad, siguen sin luz ni red telefónica (incluída la zona del Colegio Rébsamen, donde, durante todo el día, no han podido entrar ni salir llamadas, a pesar de que hace unas horas fue el presidente y los secretarios de Gobernación y Educación a tomarse la foto).

2.32. Amsterdam parece zona de guerra, por todas partes han instalado casas de campaña.

2.45. Continúan los trabajos de rescate en Medellín y San Luis Potosí. Los perros de rescate han encontrado dos sobrevivientes, pero no han podido sacarlos.

2.55. En la calle de Puebla en la colonia Roma, los familiares de personas atrapadas entre los escombros están desesperadas. Les han llevado cobijas y comida porque se niegan a ir a un albergue.

3.05. Visiblemente alterado, Miguel Ángel Mancera sale al aire a dar cifras: 87 muertos en la Ciudad de México, cerca de 800 heridos, un número indeterminado de desaparecidos y de edificios en riesgo.

La noche la interrumpe la sirena de las ambulancias, las patrullas y las voces de los rescatistas que no han dejado de trabajar desde las dos de la tarde. En el parque Pushkin, en Álvaro Obregón, se ven varias ancianas con cobijas. El cuadro es doloroso: muestra la desprotección, que no coincide con el triunfalismo gubernamental. Se coordinan las televisoras para transmitir los discursos del presidente, quien se jacta de haber “sobrevolado” muchos de los lugares siniestrados. Las audiencias no tomaron muy bien esto:

“Ver desde arriba el desastre no ayuda, señor presidente. Mejor venga con una pala aquí a Tlalpan porque, nos hace flata gente. Después se arregla el manicure”.

No hay de qué vanagloriarse; no es el sismo del pasado día 7 de septiembre (2017), donde, por fortuna, los daños en la ciudad fueron menores. Hoy, ante el desastre, el presidente nada tiene que presumir. Joaquín López Dóriga se jacta de que hoy, a diferencia de 1985, el presidente “puede dar órdenes desde el avión”. “Es la primera vez que un presidente va a un c5 en la ciudad de México”, insiste López Dóriga. A diferencia de hace tres décadas, la demagogia no es aplaudida: al secretario de Gobernación, ávido de expresar su solidaridad, fue a un Mega Aurrerá del cual fue corrido con insultos. Aurelio Nuño insiste  en que es la Marina a quien le corresponde hacer el trabajo de rescate y que lo mejor para la sociedad es “no estar estorbando”.  Los topos son quienes más salvan vidas, muchos piden que los apoyen económicamente (en vez de donar al gobierno) y comparten la cuenta bancaria de sus asociaciones.

La falsa solidaridad que promueven los medios es ofensiva: “No tengas miedo México, no te miento, hoy vi edificios destruidos y gente sufriendo.. pero sabes… vi listas y listas de personas buscando ayudarte… vi abrazos entre vecinos, vi amor, mantente fuerte… no dudes ni un minuto de que saldremos adelante… fuertes, fregones… hoy no tengas miedo mi México…¡canta México, canta y no llores!”, fueron las palabras del conductor Javier Alatorre al hacer una “síntesis de la emoción que hoy compartimos todos”.

La madrugada es un murmullo de lamentos y súplicas. Una anciana es entrevistada en cadena nacional: “Soy la abuela de dos niñas de segundo de kínder y de segundo de primaria. No hemos encontrado a mi nieta Anet Romero Gutiérrez de 7 años. Está desaparecida y le pedimos encarecidamente a los hospitales que nos ayuden”.

Aún hay personas sepultadas que siguen pidiendo auxilio desde sus celulares; la doctora Elena Orozco, en Medellín 153, continúa enviando su ubicación. En Álvaro Obregón 286 se han concentrado un buen número de rescatistas. Este desastre ha motivado la discusión sobre la pertinencia de vivir en la zona céntrica de la Ciudad de México. Karen Villeda dice: “Gordo, Leo y yo estamos buscando depa en zonas “no sísmicas” porque nuestro edificio es inhabitable. Si saben de alguno en renta, favor de avisarnos”.

Si el sismo de 1985 hizo cambiar la fisionomía de la ciudad, hoy ha cambiado la concepción que las nuevas generaciones tienen de ella; su estado de ánimo ya no es el mismo. El día de hoy, minuto a minuto, la ciudadanía está tomando el control de sus calles. Queda, como en ningún otro momento, la idea de que el gobierno es quien obstaculiza que la ciudad se levante. Las voces en las redes son quienes redactan la memoria de esta revolución ciudadana.

Aurea Xaidé Esquivel flores
Corran la voz:

“En Tlalpan sur a la altura del Banamex antes de llegar al trébol de Taxqueña de sur a norte se acaban de caer dos edificios y hay heridos y atrapados. No ha llegado ayuda.
URGENTE!!!….”

Enzia Verduchi

“El sismo unió a las generaciones Baby Boomers, X y Millennials en todo el país, todos han apoyado desde su trinchera, y ninguno quiere regresar a la “normalidad”. Ustedes están para todos y yo estoy para ustedes. Buenas noches/ Buenos días”.

Carmen Nozal

“Fue horrible. Estaba sola con mi perro. No podía correr. Se empezó a caer todo: lámparas, cuadros, vasos, platos, portarretratos, libros, repisas, vidrios y como no podía salir me puse en posición fetal detrás de un sillón. Estaba segura de que moriría. Me coloqué en la zona externa de mi depa. Y me dije: es hora de morir. Lo bueno es que mis hijos no están aquí. De pronto, se detuvo el terremoto trepidatorio y mi instinto de sobrevivencia me hizo echar a correr como loca tres pisos de escaleras que no paraban de balancearse. Descalza, con pantalón de pijama rosita y lunares blancos y camiseta llegué a la calle. Un par de hombres corrieron por mí y por mi perro y me ayudaron a llegar al camellón. Hoy más que nunca recuerdo que la vida es un milagro. Ahora trato de calmarme para mañana poder ayudar”.

Claudia Guillén

“Apenas hace una hora llegué a casa, en la siguiente esquina de la casa se colapsó un edificio. En donde estoy trabajando, por una cuestión de suerte, el único teléfono que servía era el de mi oficina. Así que invité a propios y a extraños a que hicieran una llamada a un teléfono fijo. Me cayeron más bendiciones que al Papa pero yo lo único que hice es lo que hubiera hecho cualquiera. Salí tarde de ahí con la gratitud de estar viva. Gracias a cada uno de ustedes por sus mensajes y su cariño: todo bien. Ya sé, ya sé, parezco madrastra: yo dormiré en la parte de abajo de mi casa pues quizá vendrá la réplica. No se preocupen, saldremos adelante con su ayuda. Muy buenas noches. Y mil gracias por todo”.

Sergio Tellez Pon

“Mi hermano fue con su moto a la Cruz Roja para llevar a los paramédicos a donde se necesite. Yo estuve un rato haciendo cadena humana para descargar el agua y comida que llegó a la explanada de la delegación Cuauhtémoc. Después de estar todo el día twitteando necesitaba hacer un poco más para sentirme útil y aliviado. La ayuda se va a necesitar más en los próximos días. Nunca creí volver a ver a mi ciudad devastada pero con su gente solidaria!”

Alejandra Machia

“A mediodía sentimos más que un sismo. Sentimos de la tierra el grito. Una improvisación entrópica de música concreta. Tañidos de campanas presintiendo el juicio. El horrísono trueno que no conceptualizamos del todo cuando se le canta a la patria. Un escándalo de hinchas brasileños queriendo dar portazo en el estadio. Una brisa metálica de candiles adormilados. Cuando la tierra despierta, lo hace como una doncella hambrienta después de un prolongado sueño inducido. El ser humano se reduce a su mínima expresión. Los hombres y las mujeres pierden su estatura normal y ahora son hombres y mujeres “a escala” que van dando tumbos como figurillas famélicas en una maqueta que el estudiante de arquitectura desploma del restirador. Los perros aúllan recordando que una vez, en un tiempo mejor, fueron lobos. Los árboles danzan a un ritmo delirante y sincopado. Las mudas gritan su silencio al ser sordo que desde siempre las ha abandonado. Los cables son cuerdas de contrabajo a punto de reventarse, y aportan graves oscilantes a la gran sinfonía del fin de los tiempos. Son minutos eternos, fuera de toda concepción del tiempo.
Luego, las ruinas.
Los que ya habitábamos el mundo en 1985, hoy tuvimos un cruel dèjá vu.
La tierra algo sabe de ironías…”

Ricardo Cayuela

“Mi edificio dañado, mi familia dispersa y asustada por la ciudad, pero veo la energía de la gente y sé que somos invencibles. Arriba México”.

 

 

Ricardo Suasnavar

“Qué día más largo el de hoy. Desperté con 35 pesos en el bolsillo, así que pensaba pasar el día sin hacer gran cosa, sobreviviendo más bien. Estaba leyendo en mi casa cuando el terremoto empezó. Quise salir con mi gato, pero él estaba más asustado que yo y me rasguñó en cuanto intenté cargarlo así que salí solo y como pude. Ya afuera, estuve con mis vecinos esperando a que terminara. Me agarré de un auto porque sentía que no podía mantener el equilibrio. Cuando terminó, pensé inmediatamente en mi familia, que vive en el Edomex y que cada vez que hay un sismo se preocupa horrores por mí. No había luz (ergo no había internet) y no tenía datos en mi celular ni dinero para comprarlos. Tenía 15% de pila así que levanté un papel del suelo y escribí todos los números importantes, por si se apagaba. Caminé buscando un teléfono público por una Santa María la Ribera muy asustada, toda la gente en la calle decía que no recordaba un temblor así de fuerte desde 1985. Justo hace 32 años. Al final encontré un teléfono que servía, pero aparentemente era el único en varias cuadras a la redonda, pues había una fila que me hizo esperar poco menos de una hora antes de poder hablar con los míos. No fue sino hasta que colgué (lo juro) que me di cuenta de que había caminado descalzo media colonia. Regresé a ponerme zapatos y cargar mi celular (que sólo llegó al 12%) con la pila que le quedaba a la laptop y volví a salir. Aún había gente de la que no sabía nada (Verónica, por ejemplo) y seguía preocupado. No tenía idea de la dimensión de la catástrofe que ocurrió hoy en ese momento. Fui al Kiosko Morisco para aprovechar el WiFi público, pero lo usé sólo para comunicarme con los míos. Cuando estaba por volver a quedarme sin batería, fui a un café de la colonia a ver si me dejaban cargarlo por un rato. Fue ahí, escuchando las noticias, cuando me enteré de los derrumbes y los colapsos. Ese café había sido centro de acopio para los damnificados por el pasado sismo en el sur del país, y justo hoy iba a salir el camión con las cosas para allá, pero acabaron sirviendo aquí. Es curioso cómo funciona la solidaridad: no nos conocíamos, pero todos los que íbamos llegando nos integramos de una manera muy natural. Empezamos a organizar brigadas que iban a los derrumbes que íbamos escuchando en el radio. Me tocó ir a Bolívar: gente por todas partes, tanta que la tarea que me asignaron fue procurar que las personas no estorbaran en el paso de rescatistas y otrxs compañerxs que hacían otras cosas. Estuve ahí por unas horas hasta que regresé al café. No llevábamos ni 5 minutos ahí cuando vimos otra noticia: derrumbe en Díaz Mirón y Sabino, a tres cuadras. Llevamos todo lo que nos quedaba. Después de una ducha, es hasta ahora que me pongo a pensar en la tragedia de hoy. Me alegra, sin embargo, saber que todos ustedes están bien y que muchos ayudaron como pudieron y desde donde pudieron.
Los quiero, amigos, perdón por ventilar todo esto. Sigamos ayudando”.

Sonia Cruz

“Definitivamente es muy conmovedor ver a la ciudadanía con el corazón en la mano ofreciendo su ayuda en lo que fuera necesario después del desastre.
Sin embargo, a pesar de que era evidente la necesidad de muchas manos para remover los escombros y acarrear piedras, sinceramente no hubo organización de ningún tipo por parte de elementos de Protección Civil, el Ejército e incluso la Cruz Roja. Nos mandaron de un lado para otro; hicimos lo que estuvo en nuestras manos: cargar alimentos, botellas de agua… En el Parque México estuvimos acarreando agua en cubetas, en fin. El gesto de solidaridad de los que estuvimos ahí fue muy grande; en cambio la organización fue nula. Incluso nos convocaron a la esquina de Medellín y San Luis Potosí para apoyar en no sé qué noble misión y, una vez listos en el punto indicado, llegaron militares para proveernos de lámparas, pues al parecer entraríamos a un edificio, pero las pilas ¡ya habían caducado! La mayoría estaban corroidas por el ácido que contiene en su interior… Obviamente no pudimos utilizar dichas lámparas… En orden (dos filas) y muy serios nos dirigimos a donde se suponía que requerirían de nuestro apoyo. Éramos como cuarenta ciudadanos dispuestos a arriesgar el pellejo. De pronto, nos dijeron que no era necesario el apoyo… Desalentados algunos despotricaron y querían regresar con los militares solo para mentarles la madre; los que acababan de llegar estaban ansiosos por realizar una proeza; los que ya teníamos ahí un buen rato pensamos que lo mejor sería partir, que al fin la ayuda no sobrará en días subsecuentes. Cabe destacar que si bien la mayoría tuvo nobles intenciones, también se corrió la voz de que en la fuente de Cibeles ya se estaba dando la rapiña… Postdata: hace falta costales, bolsas de plástico, cinta canela o diurex grueso, muchas cubetas, entre otras cosas”.

Adriana González Mateos

“Vi el miedo que todos compartimos, me dio tristeza saber que había asaltos, empecé a ver y a transmitir algunos mensajes pensados para ayudar. Creo que si me voy al infierno será un lugar con alarmas sísmicas, pero pongo toda mi fe en esperar que esté requete lejos. Estamos vivos; empieza otro día. Les mando abrazos. Hay que ser valientes y ponernos a trabajar”.

Sara Schulz

“Sin luz y con señal de teléfono intermitente. Yo con poco de miedo de dormir en casa, pero ya la libramos. Y con el corazón apachurrado por la gente que está bajo escombros. Ayer vimos el edificio caído en la Condesa. Impresionante. También impresionante que tres horas después ya había centro de acopio en el parque con lonas y ayuda. Mucho amor para los amigos que sufrieron daños graves en sus casas”.

 

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Miércoles 20 de septiembre

San Gregorio

Las tareas de rescate no pararon durante toda la madrugada. A las ocho de la mañana muchos llegaron de refresco a las zonas afectadas. Aunque los edificios colapsados están en su mayoría siendo atendidos por Protección Civil, la Marina y grandes contingentes de brigadistas, hay puntos donde aún no hay ayuda. Desde temprano estuvieron llegando mensajes de San Ggregorio, Xochimilco, que es una zona de desastre. Se derrumbaron muchos edificios y son muy pocos los que están en tareas de rescate.

En San Greogirio, al medio día, no había ningún tipo de auxilio. Al caer la noche la ayuda es suficiente, pero el acceso es casi imposible, sólo las motocicletas y las bicicletas pueden llegar a através de un camino lleno de socavones. Hasta el momentos han rescatado diez cuerpos y cuatro personas con vida; “aquí ya está operando la maquinaria pesada a pesar de que los topos piensan que hay más personas con vida. Las autoridades del D.F no dan explicaciones; les permitieron hablar sólo a “altos mandos” por lo que prácticamente actúan sin “dar explicaciones”.

El montaje de Frida Sofía

Por la noche, la Marina y Televisa armaron uno de los montajes televisivos más repugnantes (un montaje que duró 30 horas): la historia de Frida Sofía, una supuesta niña de ocho años que estaba sepultada en la escuela Enrique Rébsamen. Durante toda la noche y hasta pasadas las dos de la tarde del jueves 21, los noticieros de Televisa daban cuenta a la angustiada audiencia, del estado de “la pequeñita”, como la llamaba la conductora Danielle Dithurbide. A Frida Sofía, afirmaban elementos de la Marina, habían logrado darle de beber agua y habían tocado “su manita”. Por la mañana del jueves, algunas madres de familia declararon en el programa de Carmen Aristegui que, según la información de los rescatistas que permanecían al interior del colegio, no había ya ningún sobreviviente y sólo estaban tratando de rescatar el cuerpo de un empleado de intendencia que seguía sepultado. “Es un fraude. No hay ninguna niña”, decía la mujer entrevistada. El almirante Enrique Sarmiento, de la Marina, declaró que en efecto no había sobrevivientes en el Colegio Rébsamen. Cuando en las redes empezó a circular que lo de Frida Sofía era un montaje, a Televisa no le quedó de otra que lavarse las manos antes de que el escándalo creciera. Así, Carlos Loret de Mola y Denise Maerker, alrededor de las tres de la tarde, salieron al aire a decir que la televisora sólo reprodujo lo que decía la Marina y que ellos “siguieron información oficial”. La indignación ciudadana no se hizo esperar. Las redes reventaron de repudio hacia Televisa y su despreciable manera de jugar con la expectativa de las audiencias. Unos minutos después, TV Azteca aprovechó el tropezón de la televisora vecina y lanzó una campaña pidiendo donaciones para “Fundación Azteca” porque “Cada peso salva una vida”. La aversión hacia las televisoras se hace sentir en las redes:

Fabis 40

“Televisa es el mayor fraude, la mayor productora de desinformación y mentira. Pero lo de hoy no tiene nombre. Se lucró con la vida de los niños y la preocupación de la gente”.

 

Durante todo el día, los involucrados en el montaje trataron de atenuar el daño del engaño mediático más grande desde el caso Cassez. Frida Sofía, la niña que nunca existió. Una mentira coordinada con Aurelio Nuño, la Marina y las televisoras. No obstante, dijo el conductor de TV Azteca, Javier Alatorre, aunque no existió la niña Frida Sofía, “se escribió una historia de lucha que México no puede olvidar”. En efecto, el caso de Frida Sofía, México no lo olvidará nunca.

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Ante las críticas severas sobre la falta de solidaridad, Homme Deepot ha subido a su página de facebook que está donando palas, cubetas, guantes, cajas de cinta, agua. Nunca se supo a dónde enviaron la ayuda. “Movimiento Azteca 100”, de la poderosa Fundación Azteca, pide que colaboren “de a cien pesitos” para los damnificados.

Por la madrugada reportan que en Puebla, urge apoyo en poblados periféricos como Ixtacamilpa, Toltecamilpa, Pilcaya, Coacalco, Atzizihuacán, Buena Vista, Chitela, El platanar, San Antonio Alpanocan y Huaquechula.

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Jueves 21 de septiembre

Lorenzo Córdova, presidente del INE (el que “se hace Lorenzo con los recursos”, dicen los jóvenes) declaró que siempre sí “existen mecanismos jurídicos viabales para que puedan destinar los recursos que reciben del Estado para apoyar a los damnificados de los sismos”. Poco antes había dicho que esto no era posible, porque esos recursos ya estaban dedicados a los partidos y sus campañas. Por su parte, Angélica Rivera, presidenta del Consejo Consultivo Ciudadano DIF nacional, antes actriz de televisa, hoy actriz del gobierno, visitó el acopio ubicado en Campo Marte a lucir sus ropas de rescatista. Al margen de lo gubernamental, la calle se mueve. A las seis de la tarde ya hay rescatistas de diez países trabajando en los escombros de la Ciudad de México y otros estados.

18. 40. El director de Protección Civil desmiente que se esté usando maquinaria en edificios derrumbados. Informes de las redes dicen lo contrario.

9.30. El trabajo del equipo chileno de rescate da frutos: han rescatado a 7 personas en el edificio colapsado en Lindavista.

9.42. En el edificio de Laredo sacaron el cuerpo de una mujer. Hay un silencio respetuoso, los vecinos de la Condesa lloran en silencio.

9.50. En los multifamiliares de Tlalpan y Taxqueña aún buscan a personas con vida. Han tenido contacto con 7 personas vivas. Durante el día rescataron a 4 perosnas. Se han rescatado a 5 personas dese el martes.

10.00. Se dio por terminada la búsqueda de Ámsterdam y Laredo.

10.03. En Bretaña y Plutarco, rescatistas japoneses ubican dos sobrevivientes.

10. 10. En Chimalpopoca sacaron a dos personas sin vida y hay la expectativa de sacar a diez sobrevivientes.

10.27. Paco Taibo II escribe “En las calles se está reconstruyendo la Patria. Siéntanse orgullosos.” En el Colegio Enrique Rébsamen han rescatado a 11 niños hasta el momento. San Gregorio, San Mateo y San Pablo en Cuajimalpa han sido muy castigados.

10. 48. En el multifamiliar de Tlalpan hay rescatistas salvadoreños y norteamericanos que están ayudando a sacar a siete posibles sobrevivientes.

10.50. En Jojutla, Morelos, hay una situación indefinida de emergencia. Cientos están durmiendo en albergues.

23.00. Salen en cadea nacional Ricardo Salinas Pliego, Benjamín Salinas y Esteban Moctezuma Barragán, para hablar de Movimiento Azteca y el gran esfuerzo que ha hecho “la familia azteca”. En voz de su director, Ricardo Salinas, en estos momentos difíciles, “la mejor forma de ayudar es donando a Movimiento Azteca”. 18 millones de pesos se han recolectado en su “noble causa”.

11.26. A pesar de la lluvia, una decena de rescatistas resisten sobre los escombros del edificio de Álvaro Obregón 286.

00. 00. A la media noche finalizaron las tareas de rescate en el edificio de Laredo, rescatando a una señora de 45 años, trabajadora doméstica… al final terminaron entonando el himno nacional. También rescataron cuerpos sin vida.

00.13. Informan de un posible colapso del edificio Enrique Rébsamen. Los rescatistas trabajan con muchas precauciones.

00.25. Al momento se contabilizan 273 muertes a causa del sismo.

1.01. Desde Ámsterdam 25 y Cacahuamilpa siguen los esfuerzos para rescatar a dos personas, entre ellas, una trabajadora llamada María Ortíz Ramírez, que quedó atrapada entre el segundo y tercer piso. Su hija, Daisy López, sabe que las probabilidades de sacarla con vida son escasas, pero no se moverá hasta tener noticias de ella. Había hablado con su madre minutos antes del sismo. Cuenta también que su hermano habló con ella cuarenta horas antes, pero ahora ya no hay indicios de que siga viva. El edificio colapsó muy rápido; estaba subiendo los muebles de la mudanza cuando sucedió el sismo. Los ayudantes del flete alcanzaron a salir, pero ella no. Han sacado sillones, refrigeradores, una figura intacta de cerámica con figura de gato. Comienza a llover fuerte, pero los rescatistas se empeñan en el firme propósito de salvar a la señora. En el transcurso del día, junto con los brigadstas israelíes, han bajado dos pisos de escombros.

1.04. En el Rébsamen, tras la farsa de Frida Sofía, quedan muy pocos brigadistas. Aún así se mantiene la versión de que quizás queda una persona sepultada.

1.55. En Bretaña e Irolo, los rescatistas siguen trabajando en condiciones muy complicadas para sacar a una persona, una mujer que aún da señales de vida. Un rescatista japonés dirige la operación a pesar de que la lluvia cayó con fuerza, lo suficiente para complicar los rescates. La familia Lance Roca continúa extraviada en los edificios de Petén.

 

Viernes 22 de septiembre

La Secretaría de Gobernación informa que son 273 los muertos en todo el país causados por el sismo. El presidente Peña Nieto estuvo en Puebla “supervisando” trabajos. La televisión transmite imágenes de Julio, un hombre que busca desesperadamente a Viridiana, su esposa, sepultada en los multifamliares de Tlalpan. Viridiana no pudo levantarse porque estaba enferma, esa tarde tenía una consulta en el ISSTE y ahora las posibilidades de rescatarla con vida son muy pocas.

 

Sábado 23 de septiembre

5.30. Se informa que hay tres personas con vida en los multifamiliars de Tlalpan.

7.30. A la ciudad la sorpende una réplica de 6 puntos de magnitud. Sonó la alarma sísimica y sobrevino el terror. Luego de una junta de emergencia, las tareas de rescate se suspenden en todos los lugares siniestrados de la ciudad de México. Los rescatistas japoneses se retiran.

4.00. pm. Protección Civil, en conjunto con los rescatistas, deliberan volver a las obras de rescate.

23.00. Con saldo de una persona rescatada y nueve fallecidas, terminan las acciones en el edificio Coquimba en Lindavista. Se reportaron dos muertos por paro cardiaco debido al sismo de 6 grados ocurrido a las siete de la mañana.

23.30. Luis Felipe Puente, director de Protección Civil, ha declarado que no cesarán los trabajos de búsqueda y no entrarán a limpiar escombros con maquinaria pesada. Los peritajes a los inmuebles no han sido puntuales y la mayoría de los inquilinos han tenido que pagar sus propias valoraciones.

23.50. Ante la negativa de la mayor parte de la comunidad universitaria a volver a clases, el rector de la UNAM, Enrique Graue, indica que el lunes 25 se reanudarán las actividades. Lo mismo sucede con el Politécnico. La opinión popular es que quieren detener el enorme impulso de la participación ciudadana, sobre todo de los jóvenes. El sismo ha exhibido la corrupción y falta de sensibilidad del gobierno. La respuesta ciudadana es una suerte de sublevación. En pocos días la ciudadanía ha recuperado su papel protagónico. “Por eso quieren desmovilizarnos”.

Karla Amozurrutia

“Será que a los poderosos les urge regresar a una “normalidad” simulada porque le temen tremendamente a la organización popular y sobre todo juvenil que ha tomado en sus manos el rumbo del desastre y su paulatino levantamiento entre el polvo con el puño alzado, sin ellos. ¿Será?”

La represión

El día de hoy ha causado indignación la mezquindad del gobernador Graco Ramírez, al robarse los acopios que llegaron a Morelos, para reetiquetarlos con logos del estado. Diferentes organizaciones tomaron el centro del DIF estatal, luego de que una voluntaria, Luz Elvira Palacios Trejo, ubicó uno de los sitios donde estaban reteniendo el acopio. Al lugar llegaron centenares de civiles para vaciar la bodega y enviar la ayuda a distintos puntos. Esto propició que las brigadas tomaran medidas más fuertes y enviaran grupos a la carretera de Cuernavaca para detener los camiones. Inmediatamente llegaron las represalias, y el Comisionado Alberto Capella Ibarra calificó de ladrones a los ciudadanos, y envió a la Policía Federal a la carretera a reencauzar los camiones a bodegas del Gobierno del Estado. Además, Morelos aplicó toque de queda: “quien no tenga nada que hacer fuera de sus domicilio en estos momentos manténgase en ellos hasta que pongamos orden a este tipo de personas que están generándole daños a la sociedad”, informó. Graco Ramírez utilizó lo sucedido para golpear políticamente a Morena, culpando a Gabriel Rivas Ríos, un dirigente local de dicho partido, a quien acusó de dirigir los “saqueos”. Como de costumbre, los gobiernos locales utilizaron la tragedia para llevar agua a su molino.

Domingo 24 de septiembre

Después de cuatro días de trabajo en todos los puntos siniestrados, se rescata con vida a un hombre en Álvaro Obregón 286, lo cual provoca la algarabía general. No obstante, también se extraen cuerpos sin vida. Laura Garza, ex directora de Protección Civil, afirma que hay un avance en el conocimiento sobre los sismos, aún así afirma que hace falta mucha información y “cultura sísmica”.

14.27. Anuncian que en el edificio de Álvaro Obregón aún hay gente con vida. Poco después, Paulina Gómez es rescatada entre los escombros.

El Instituto Nacional Electoral finalmente acepta que los partidos donen el 20 por ciento del presupuesto de sus campañas al sismo. Por su parte, Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena,  informa que su partido donará el 50 por ciento. Las redes sociales se llenan con un trending topic, que tiene que ver con la preocupación de que se utilice maquinaria pesada en los lugares donde todavía no se sabe si hay sobrevivientes. Lo llamaron #RescatePrimero.

Emiliano Monge

“No, maquinario no. Nadie tiene prisa. ¿O gobierno sí?”

Gustavo Mendoza‏
Álvaro Obregón 286

“Hay gente con señales de vida, que todavía no metan máquinas. Que dejen pasar brigadistas”.

Luigi Amara‏

“No han pasado 72 horas del sismo y la maquinaria pesada ha entrado a muchos lugares. ¿Prisa? ¿Miedo a la organización civil? #RescatePrimero”

Gabriela R.

“Oigan EPN y SEDENAmx, ¿qué hacen metiendo maquinaria pesada? Ustedes saben que en el 85 rescataron personas hasta 10 días después. No es momento de meter maquinaria pesada”.

HappiestGirl @landa–rachel

“¿Por qué meter maquinaria cuando ya ha llegado ayuda internacional? Pongamos el ejemplo, sigamos buscando vida!”

JusticiaParaMara
“#ONUSMEXICO #RescatePrimero. Urge detener maquinaria en zonas de rescate, aún hay personas bajo escombros. #Costureras #Chimalpopoca”

 

Bety Monroe

“No metan maquinarias #RescatePrimero tenemos esperanza y sabemos que siguen personas con vida @EPN escucha a los Méxicanos”.

David Faitelson‏ @Faitels0n_ESPN

“México 85 nos enseñó que puede haber sobrevivientes hasta una semana después #DetenganMaquinariaPesada #RescatePrimero”

CuboNoticiasMX

“Hacen TT #RescatePrimero para exigir a Gobiernos no meter maquinaria pesada a edificios derrumbados #sismo”

pray for mexico

“En el edificio Petén y Zapata hay tres familiares míos vivos y quieren usar maquinaria pesada, por favor ayúdenme a evitarlo #RescatePrimero”.

El Candigato Morris

“Maquinaria pesada todavia no, #RescatePrimero”.

Juan Pablornz

“Hasta que el último sobreviviente salga en Ciudad de México, Morelos y Puebla #RescatePrimero #DetenerMaquinariaPesada #FuerzaMexico”.

Margarita Guardado

“Hay que agotar todas las posibilidades antes de meter maquinaria a los edificios desplomados #RescatePrimero”.

Antonio Ortuño

“#RescatePrimero. Antes de meter maquinaria en derrumbes, importa concentrar esfuerzos en buscar sobrevivientes. Usen HT. Por favor, RT.”

Rufián @rufianmelancoli

“El afán de las autoridades de limpiar pronto las zonas de desastre cancela la labor de rescatistas. Busquemos el #RescatePrimero”.

NT/MX

“#RescatePrimero ¡¡¡NO A LA MAQUINARIA PESADA!!! Aún se encuentran personas en los escombros el protocolo es de 5 días y 2 más, no esto.”

Violet @ncv_Violeta

“LISTA d PERSONAS EDIFICIO EN ÁLVARO OBREGÓN! FALTAN 5 NIÑOS X RESCATAR en Primaria ESTAN VIVOS #RescatePrimero”.

CindyRevolución‏ @CindyRevolucion

“#RescatePrimero el Gobierno ya no quiere dejar a los voluntarios buscar y quiere meter maquinaria pesada para ocultar muchos muertos.”

Epigmenio Ibarra @epigmenioibarra

“Rescatar a los vivos. Recuperar los restos de todos los caídos. Darle certeza a sus deudos. Antes que acelerar demolición #RescatePrimero. A partir de las 3 pm tuitear #RescatePrimero para pedir que #DetenganMaquinariaPesada porque aún hay gente en los escombros.”

Aproximadamente a las 6 de la tarde, la joven Elia Magdalena, desde Coapa escribe en su muro: “Estoy hablando con una sobreviviente de Los Girasoles 32, me comenta que metieron máquinas pesadas antes de tiempo y que cuando los vecinos protestaron y las detuvieron, pudieron sacar a 4 personas vivas. Por favor, hagan presión para que no metan máquinas”. De igual forma, Juana Jazmín Arias Aguilera, una de las 16 niñas milagro rescatadas de los escombros del hospital Juárez en 1985, subió un video donde pedía a las autoridades dar tiempo a los rescatistas para encontrar más sobrevivientes: “aún no ha pasado tanto tiempo” decía en un video donde aparecía con su hija.

Buena parte del día, las redes tundieron a Televisa con el hashtag #Televisa, #FridaSofía #Simpsons y #Timmy O Toole. Pasada la una de la mañana, las redes se saturaron nuevamente con tendencias contrarias a la televisora: #ApagaTelevisa, que confirma el rechazo de las audiencias ante al mega engaño de Frida Sofía. Muchos recordaron el show de Paulette Gebara Farah en el Estado de México y el de Florence Cassez, ambos armados por Televisa.

yolanda‏ @yolagury

“#ApagaTelevisa soy una de millones que me vio la cara de pendeja con Frida Sofía…… “Apaga Televisa”.

DARIO ALBERTO TORRES‏ @daritorres19

“#ApagaTelevisa ya nos la aplicaron varias veces, Paulette, Florence Cassez, lo hicieron a propósito, se trajeron a Pedro Torres”.

Nestor Rodríguez‏ @Nestor_RE089

“Jugaron con el dolor y sufrimiento de mucha gente, por su culpa se desatendieron verdaderas zonas de emergencia #ApagaTelevisa”.

alberto83 la‏ @alberto83la

“#Televisa creí que mis ojos no verían esto. Muerte a esta televisora de mierda por mentir y lucrar con tragedia. #ApagaTelevisa”.

Moses‏ @das_vwdemexico

“#Televisa #ApagaTelevisa Entiendelo @DeniseMaerker @NTelevisa_com Lo que indigna es que hayan hecho un show con esta emergencia!!!”

Expediente Ciudadano‏ @expediente00

“NiUnaMasTelevisa y #ApagaTelevisa esa empresa debe desaparecer por bien de México #FuerzaMexico #FridaSofia mercenarios de la información.”

effie lima‏ @EffieLima

“#Televisa lucró con la tragedia de todo un país y es asqueroso TODOS COMPARTAN #ApagaTelevisa #FuerzaMexico #temblorcdmx”.

Fernando Alberto‏ @ardemussads

“Ojalá le quiten la concesión a #Televisa. Para que vean que ya no tratan con gente dormida. #ApagaTelevisa”

Ram charger‏ @super_ram

“NoticiasAlMomento Televisa mintió sobre Frida Sofía mintiendo al pueblo… Se sugiere #ApagaTelevisa no donar ni un peso a su negocio.”

A las ocho de la noche, Andrés Manuel López Obrador, anunció que el Consejo Nacional de Morena aprobó por unanimidad el Plan de Apoyo a los Damnificados y la iniciativa de Ley para reorientar el presupuesto nacional y destinar 300 mil millones de pesos a los damnificados del sismo (y a otras tragedias que asolaron el sur del país durante el mes de septiembre). El empuje social está teniendo consecuencias y eso incomoda, aterra al poder.

 

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La “anormalidad” solidaria

En el transcurso de una semana, la Ciudad de México vivió una revolución encabezada por los jóvenes llamados “millennials”, quienes, en apariencia, no ejercían ninguna participación en la construcción de la sociedad. El sismo que sacudió a la ciudad, fue el gran impulsor de una desconocida iniciativa en estos jóvenes. Gamers, youtubers, facebukeros, twitteros, todo menos seres críticos y con capacidad organizativa, decían. Pero la tarde del 19 de septiembre del 2017, nació otra juventud mexicana: la nueva generación activa de México. Se ha visto rebasada la ayuda en las zonas afectadas, y los múltiples centros de acopio reportan una participación mayúscula. La mayoría son jóvenes. El parque Pushkin, el Parque México, el deportivo La joya, y como antaño, el estadio de ciudad universitaria, se convirtieron en laboratorios de organización.

La fuerza de los jóvenes organizó las acciones por medio de convocatorias masivas en redes: el repudio a televisa, el uso racional de la maquinaria pesada, la repartición puntual de víveres, utensilios de remoción y medicamentos. Es una mega movilización, al interior de la cual, la gente mayor de 35 años tuvo un empuje menor. Muchos, preocupados por sus hijos, las escuelas de sus hijos, sus edificios y trabajos, participaron de una manera más discreta. Pero los nuevos luchadores no tenían en su memoria el cansancio y el miedo de 1985. Los jóvenes se lanzaron a jornadas exhasutivas hasta de 40 horas de trabajo continuo. Desde luego la participación fue general, señores y señoras que no descansaron de apoyar en la calle con los alimentos.

Pareciera que la acción y la conciencia llegaron de golpe, pero no es así, un antecedente lo encontramos en el movimiento Yo soy 132, surgido en el año 2102, donde los jóvenes universitarios y preparatorianos tuvieron una gran reacción ante las televisoras y los partidos políticos. Ahora hay una coordinación soprendente en la acción ciudadana. No es un movimiento tipo sindicalista, corporativo, tampoco es una organización como la de Morena, que se compone mayormente de adultos, y ni siquiera es una fuerza propiamente estudiantil. Se trata de un empuje de todos los jóvenes, aquellos de quienes se pensaba que no tenían voz, ni intención de participar en el devenir de la sociedad. Jóvenes estudiantes, pero también jóvenes sin trabajo; jóvenes burgueses que llegan en sus camionetas con víveres, y jóvenes obreros aportando bolsas de arroz y frijol. Trabajando juntos supieron que todos cuentan y todos hacen falta. Que en los relevos para quitar escombro y salvar vidas no hay diferencia. La solidaridad no tiene rostro, ni clase, ni ideología. La solidaridad es una y la misma.

El espíritu de este movimiento se hizo sentir en las redes, donde se percibía que algo importante estaba ocurriendo en las calles de la ciudad:

Julio Trujillo

“Mientras espero a mi hija brigadista, sé que el verdadero “relevo” es de una generación a otra, para reconstruir este país”.

Rafael Mondragón

“No podemos volver las aulas un espacio de renegación del trauma, de normalización de lo que acabamos de vivir, pues ello sólo creará una impotencia y una mayor fragilidad oculta debajo de la presunta “normalidad”.

José Antonio Cordero

“Esta mañana cuando, al saludarnos, escuché a mi vecino decir: “ojalá pronto todo vuelva a la normalidad”, yo pensé inmediatamente “ojalá que no”. No a la normalidad donde siete mujeres son asesinadas cada día. No a la normalidad de presupuestos gigantescos a partidos políticos. No a la normalidad donde simultáneamente seis ex-gobernadores (¿tan sólo seis?) tienen delitos comprobados por desfalcos millonarios. No a esa normalidad clasista, racista, sexista, asesina, homofóbica, neocolonialista despiadada. Mejor la anormalidad solidaria, fraternal, sororal, atenta, consciente. Creo que los millenials y otros y otras aún más jóvenes nos han mostrado que (ojalá no me equivoque) ya están preparados o se están preparando para esa anormalidad. Si el epicentro del 19/09 del 85 alcanzó para el 88 ( neocardenismo), el 94 (zapatismo), el 97 (izquierda en DF) y el 2000 (salida del PRI – aunque no por algo mejor y no para siempre-), espero que la sacudida del 2017 concentre todas sus fuerzas de réplica en menos de un año…”.

En efecto, esta “normalidad” es a lo que ya no queremos regresar. Normalizar la apatía, la desvinculación de toda participación social. El sistema sabe que organizados podemos incidir, podemos darle un nuevo rumbo al país. Y los jóvenes hoy saben que la construcción de la sociedad nueva está en sus manos.

 

“Los sismos sacudieron conciencias de quien esperaba aún algo del gobierno. No, los jóvenes nos dicen: la esperanza es la sociedad civil”.

Padre Solalinde

 

  • Las fotografías de esta crónica son de Ricardo Rodríguez (salvo la correspondiente a la conductora de Televisa).

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Leopoldo Lezama es editor y ensayista.

Rodrigo Rodríguez es fotógrafo.