La mosca y otros cuentos: el nuevo libro de Enrique Herrera

La memoria y la imaginación guardan tesoros infinitos, porque son buques de capacidad ilimitada, como la galera de un mago. Y es magia lo que Enrique Herrera nos ofrece en su último libro: La mosca y otros cuentos. Poderoso, tribal y universal color mágico. Magia de soles calientes y estrellas, huipiles y alebrijes.
Estas son historias autobiográficas y poemas con fantasía, cuyos resultados nos transportan a lugares que no necesitan “desambiguación” o explicación para volverse creíbles. El autor traza su trama, aclara recuerdos, combina experiencias de vida y presunción de muerte, porque, sí, Enrique Herrera coquetea con la muerte y va a la cita puntual, seductora, recurrente. Es un hilo común que nos lleva en cada historia a destinos inesperados.
Sus versos son ingeniosos, rítmicos, graciosos. Hay cadencia y consonancia en la punta de su lápiz. Sus historias son detalladas, sensoriales y multidimensionales. En ellos podemos escuchar e incluso ver la música con sus tonos policromados, sentir el denso espacio, respirar la cálida atmósfera de una sala hospitalaria o el aire polvoriento de una autopista. Podemos intuir el calor del primer amor inolvidable y luego ser transportados a mundos inciertos e impredecibles que oscilan en vórtices de sueño y pesadilla.
Enrique Herrera no exorciza demonios; no promete redención. No nos ofrece la panacea pero, sin duda, comparte su alquimia. Y después de un año en el que la parca sombría ha hecho que el borde de su guadaña se sintiera en la nuca de la humanidad, leer La Mosca nos ofrece una escapada saludable, un momento de relajación, una catarsis efectiva.
Eso no es poco.
Emma Ultrix