Un grito de rebeldía, un puñetazo en lugar de flores, una negación del estado presente de las cosas como una búsqueda de otro mundo menos vil, el punk es una forma de acabar con todo para comenzar de nuevo, nos dice César Oliveros en el presente ensayo. Un acto suicida, golpe seco en el centro mismo de las ideas y los hábitos como un camino hacia “otro” hombre nuevo, libre, rebelde, con la determinación suficiente para acabar incluso consigo mismo.

El presente ensayo recorre la trayectoria de Tony Scott, célebre productor de Hollywood quien un 19 de agosto del 2012, a los 68 años de edad, se lanzó del Puente Vincent Thomas de Los Ángeles, poniendo fin a una carrera de treinta años de éxitos. ¿Qué hace que un hombre con la vida aparentemente resuelta decida acabar con ella?