El 19 de septiembre de 1985 y de 2017, son fechas trágicas para muchas mujeres costureras de la ciudad de México que tras el derrumbe de las fábricas textiles perdieron la vida, y las sobrevivientes han sufrido el abandono laboral, la miseria y hasta la represión por parte del gobierno. Sin embargo, estos desastres han sido el catalizador de la lucha de las mujeres por sus derechos. En el presente ensayo, Luis F. Gallardo aborda este tema a partir del análisis del documental de 1986 “No les pedimos un viaje a la luna” de María del Carmen de Lara.

La tarde del pasado 19 de septiembre, el fotógrafo Rodrigo Rodríguez salió a las calles de la ciudad de México a recoger imágenes del sismo. Sus fotografías representan uno de los acervos más sorprendentes del desastre, pero también de la oleada de solidaridad y participación ciudadana, que hoy representa la vanguardia en la construcción de una nueva ciudad.

La presente es una crónica sobre el sismo del 19 de septiembre del año 2017 en la ciudad de México y sus fatales consecuencias, pero también sobre el gran involucramiento social que ha llevado al empoderamiento ciudadano. Es la crónica del dolor que rápidamente se convirtió en frenesí comunitario.

El doctor Enrique Mena afirma que en 1985, su equipo sacó sobrevivientes doce días después de ocurrido el terremoto, y piensa que los actuales protocolos de rescate suspenden las labores de socorro muy pronto. En el albergue ubicado en División del Norte y Heriberto Frías donde se organizan las brigadas de rescate de los edificios de Eugenia y Gabriel Mancera, entrevistamos al doctor Enrique Mena, médico y rescatista que nos compartió su experiencia en las tareas de auxilio desde el pasado 19 de septiembre.

El crítico de cine Luis Gallardo nos habla de la enorme dificultad de llevar a la pantalla grande la obra de Juan Rulfo, lo que se ha visto en los fracasos de las dos adaptaciones de “Pedro Páramo”, la de Carlos Velo de 1967, y la de José Bolaños de 1978. En ambas cintas (además de no ser muy fieles a la novela) no logra sentirse el hondo lenguaje poético de Rulfo, y las muchas características linguísticas, textuales, que hacen grande la obra del narrador jaliscience.

Juan Rulfo es uno de los escritores que mejor entendió el abuso de poder y la violencia que se ha vivido en México. Por su propia experiencia, el asesinato de su padre y el conflicto Cristero que vivió de niño, el escritor jaliscience vivió de cerca la violencia, pero supo transformarla en una obra poética inmortal.

Durante más de sesenta años, los lectores de Juan Rulfo han querido conocer la verdadera ubicación de la mítica Comala. Muchos creen que se trata del poblado ubicado en Colima con el mismo nombre; sin embargo, su clima cálido y su tierra fértil nada tiene que ver con esa tierra árida que se halla “en la mera boca del infierno”. Remitiéndonos a una anécdota del poeta chiapaneco Eraclio Zepeda y a la propia obra de Rulfo, hoy ofrecemos una tesis de la identidad de la verdadera Comala.

Al cumplirse medio siglo de la publicación de Pedro Páramo, el reconocido crítico literario Samuel Gordon escribió uno de los ensayos más puntuales sobre el origen de la novela mexicana más famosa. Así mismo, es quizás el único estudioso que pudo hacer un análisis comparativo entre los dos mecanuscritos de la novela, la titulada “Los murmullos” entregada al Centro Mexicano de Escritores, y “Pedro Páramo”, entregada al Fondo de Cultura Económica para su publicación.

Pedro Páramo es uno de los ejemplos más altos del arte literario en lengua castellana. Sin embargo, su recepción inicial no fue favorable: se leyó como una novela caótica y fallida. En este ensayo, apoyándose en el formalismo ruso y el concepto “desautomatización”, Karla Urbano desmenuza muchas de las razones por las cuales la novela de Juan Rulfo es una obra de arte.